caliente
Cualidad organoléptica de un vino que presenta una sensación térmica pronunciada en boca y garganta, derivada fundamentalmente de su contenido alcohólico elevado, pero también de la glicerina y otras materias extractivas. Un vino caliente es aquel bien elaborado, sin asperezas ni defectos, cuya estructura y cuerpo generan esa impresión de calor característica.
Esta sensación es especialmente evidente en vinos de regiones cálidas o con uvas de elevada madurez, donde la fermentación alcohólica alcanza grados superiores a 14-15% vol. No debe confundirse con astringencia o aspereza: un vino caliente mantiene equilibrio y suavidad, permitiendo que el alcohol se integre naturalmente en la composición sensorial. Es una característica común en muchos vinos tintos potentes, vinos naturales y fortificados.
La percepción del calor varía según el paladar del catador y la temperatura de servicio, siendo más pronunciada en degustaciones a temperatura ambiente. En enología, describir un vino como "caliente" es un reconocimiento de su estructura alcohólica sin implicar defecto.
Variaciones: vino caliente, vinos calientes
También: alcohólico, cálido, potente, generoso