fatigado
Estado transitorio del vino que aún no se ha recuperado completamente de operaciones enológicas que alteran su estructura y equilibrio. Se produce tras intervenciones como filtrado, trasiegos, clarificación u otras prácticas y tratamientos enológicos autorizados que agitan el vino y dispersan sus componentes.
Durante este período, el vino presenta cierta turbidez, desequilibrio aromático y gustativo, y pérdida temporal de vivacidad. Los compuestos en suspensión requieren tiempo para sedimentarse, mientras que los aromas y sabores necesitan reintegrarse. Este proceso es natural y transitorio: el vino «se repone» gradualmente a través del descanso y la estabilización natural.
No es un defecto permanente sino una fase de recuperación inherente al trabajo enológico. La duración varía según la intensidad de la operación y las características del vino. Un vino fatigado tras un trasiego vigoroso puede recuperarse en días o semanas, mostrando posteriormente mayor claridad y armonía organoléptica.
Variaciones: mareado, vino fatigado
También: vino maltratado, vino en recuperación