poda de invierno
Intervención vitícola realizada durante el período de reposo vegetativo de la viña, desde la caída de la hoja hasta el inicio de la brotación primaveral. También denominada poda en seco, se diferencia de la poda en verde por ejecutarse cuando la planta ha interrumpido su actividad metabólica.
Esta poda constituye la más importante del ciclo anual, permitiendo al viticultor dar forma a la planta, equilibrar el vigor, regular la producción y favorecer la calidad de la uva. Se realiza con criterios específicos según el sistema de conducción elegido (espaldera, vaso, cordón, etc.) y las características varietales de cada cepa.
Durante esta fase inactiva, la planta experimenta menor estrés fisiológico, cicatriza mejor las heridas de corte y reduce pérdidas por exudación de savia. Los restos podales generados (sarmientos) se suelen dejar en viña como abono orgánico o se retiran para trituración y aprovechamiento energético.
La época exacta varía según la región climática: en zonas frías se realiza tras las heladas invernales; en climas templados puede comenzarse desde noviembre. Una poda tardía retrasa la brotación y reduce riesgo de daños por heladas primaverales.
Variaciones: poda en seco
También: poda hibernal, poda seca, taille sèche